dimanche 1 décembre 2013

Hiro

Mares cuyas olas
al chocar contra
las rocas descuartizan
inocentes los cuerpos
de aquellos asesinados
por las ratas.
Y los huesos restantes
crujen en la pesadumbre
esperando que el hombre
se acalle en el umbral
espermático.

  En la cima de la montaña
la nieve no funde

 S.Twski

                                                                      Genbaku no zu

dimanche 17 novembre 2013

Loas

Llego a la cumbre de la pesadumbre
donde el tedio se transforma
en pájaros estampados contra las montañas.

Hoy la tierra y los cielos me sonríen.

S.Twski

                                                   René Magritte, La durée poignardée

Momentos

Roe la sangre de la boca
que el gato del sueño
sonríe por no llorar
escucha el padre
que yace lengua suelta

Rara notar la misma desdicha
que ampliamente en mar ahoga
límpidos gusanos
que devoran
la carne que seré

S. Twski


Joseph Mallord William Turner,
Rain Steam and Speed, The great Westearn Railway

La olvidada

        Hoy mi padre ha muerto. Su cuerpo yace en el suelo. ¿Quién caerá antes? ¿El suelo o él? Cavilando, me levanto después de observar con endecha de trasfondo la carne inmóvil. Subo las escaleras, me quito las zapatillas y me acuesto sobre la cama. Esbozo de un gato negro de cara contrastada. Mi culpa. Una serie interminable de personas cual cortejo lo calman. A mi padre.
         Me despierto, desperezo la mente. Cuatro horas de sueño. Desciendo. El cuerpo sigue ahí. Boca abierta, la lengua cuelga.
         Salgo, a pasear. El viento azota sádico, mi cara.
         Las hojas caen muertas de vicio. Es verdad, se me olvidaba citar;
                          La roja sangre sobre el pecho del muerto
                          Burbujea en pétalos de negra paciencia
                          Y dime, Sada, sobre la hediondez obtusa y
                          pasajera.

         Avanzo, miro y pensaba. Contra el suelo, los pies soportan el peso. Piso la mierda del suelo. Pegado a mi zapato, padre, ¿lo mismo será por no ser más que excrementos en la zuela del zapato?

         El ataba los pimientos rojos al filo blanco. Secaban. No me gustaban. Y odiaba el tofu, él. Y los plátanos me los traía. Quiero escribir. Dejádme que lo vea. Sada, dime, déjame que lo vea. Esas manos que el cuello alcanza. Esa espuma blanca que vuela me ahoga.
         Aprieta fuerte mis falanges y mátame.
         Me obstruye el camino. Las nubes negras me asaetean contrincantes del Japón.
         El delirio es la Salvación.


S.Twski
                                             Marian O´Shaughnessy, Locomotive steam engine

Las Jaulas y el Horno

Hoy temor del viento.
En jaulas familias,
niños que se sostenían a los barrotes.
Callendo en la mar desde los acantilados,
azul el cielo confundido con el agua.
Y los jóvenes sin entender la situación
gritaban felices su desgracia.
Y yo en la cima hasta la sima
bajo el agua evitaba que los barcos
sospechasen de mi presencia.
Acababan con los que vivos salían a la superficie.
Y me escondía.


Después de tal desolación
en las profundidades de la tierra,
en algún que otro bostezo me alojé.
Y del titán que se percató de mi presencia
la hediondez pesaba.
Jaulas de familias, las más roidas por el temor,
clavaban sus miradas en aquel ser sin pelos,
redondo, rosa de piel y sonrisa puntiaguda.
Me pidió que cocinara para él lo que en las jaulas gimoteaba,
so pena de descuartizamiento.
Tenía que meterlo en el horno también, y eso hice.
Con la esperanza que me pesaba,
si lo mataba podía seguir lamentándome.
Dime, dime porqué no me sacaste.
Miedo atroz, cuando bien negro,
carbonizado con la carne,
sale y su corteza negra cruje viéndose su piel de cerdo.
Y come.
Y yo me muero y despierto.

 Gracias Endô por tu último banquete.

S.Twski
                                                 Albert Herter, Le depart des poilus, août 1914

mardi 29 octobre 2013

Vino del sueño en el cántaro del cráneo

Y qué si
los ojos
no son

que
la estreñida
errección de la razón
Porque lo que dijeron aquellos
cadáveres bien afeitados
no fue sino
Assis
l'homme
la feuille
l'anus

S.Twski

dimanche 6 octobre 2013

El árbol del olvido

Me llaman amor por devoción,
pero el ser no existe,
mas en la última proscripción
me mataron mi contemplación,
me asaetearon la Luna mia,
la que me halló objeto al que admirar.
¡Esa trascendencia, la que me dio vida, la que me dio humanidad!
No he de ovidar, la laguna, en la que tropiezan
riendo,
los gigantes.

S.Twski

                                                   The Tree of Forgiveness, Edward Burne-Jones,   
                                            1882, Peinture, Port Sunlight, Lady Lever Art Gallery.