En el baño una imágen no muy placentera se hallaba pegada a la pared,
y yo al apaciguar mis necesidades, otra más grande se desarrollaba.
No teniendo los ustensilios necesarios para derribar el despreciable muro,
rápidamente me dirigí a la biblioteca e imprimí a un Dios.
Y ahora, no sólo acallo mis necesidades pero mis ojos se deleintan en uno de los lugares más pestilentes.
"La pestilencia engendra el deseo (in?)satisfecho."
S.Twski
dimanche 11 mai 2014
mercredi 2 avril 2014
Certamen y Alí
Llega la ola, luego, el mar.
Bailarinas perlas negras
se abalanzan sobre los bípedos
de los cuales la mirada apegada
se hunde en la sima de la Luna,
destruyendo a las aves estampadas contra la montaña.
Y de las cenizas restantes se elevan
enderezadas figuras que devoran alegres
la agonía del marinero.
-¿Y luego?
-Y del cielo un óvalo cayó
perpetrando la infructuosa destrucción.
-Pero, ¿y después?
-La pierna de una bella mujer corría
perseguida por un enano gritando "a la
pestilencia de las estrias del deseo".
-¿Cual es el final?
-Persiguiendo la sombra de mis senos.
S.Twski
Dalí atomicus, Halsman Philippe, 1948
Bailarinas perlas negras
se abalanzan sobre los bípedos
de los cuales la mirada apegada
se hunde en la sima de la Luna,
destruyendo a las aves estampadas contra la montaña.
Y de las cenizas restantes se elevan
enderezadas figuras que devoran alegres
la agonía del marinero.
-¿Y luego?
-Y del cielo un óvalo cayó
perpetrando la infructuosa destrucción.
-Pero, ¿y después?
-La pierna de una bella mujer corría
perseguida por un enano gritando "a la
pestilencia de las estrias del deseo".
-¿Cual es el final?
-Persiguiendo la sombra de mis senos.
S.Twski
Dalí atomicus, Halsman Philippe, 1948
mercredi 19 mars 2014
Miedo
Coloquio de la multitud llega
a los oídos
de la joven.
Corrección:
espera con ansias
lo que venga.
Apretado el órgano esencial
al oír la posibilidad que la cubre.
Una palabra:
ridículo
S.Twski
Sin título, Gérard Gachet, 1983, dibujo al aerógrafo
a los oídos
de la joven.
Corrección:
espera con ansias
lo que venga.
Apretado el órgano esencial
al oír la posibilidad que la cubre.
Una palabra:
ridículo
S.Twski
Sin título, Gérard Gachet, 1983, dibujo al aerógrafo
dimanche 1 décembre 2013
Hiro
Mares cuyas olas
al chocar contra
las rocas descuartizan
inocentes los cuerpos
de aquellos asesinados
por las ratas.
Y los huesos restantes
crujen en la pesadumbre
esperando que el hombre
se acalle en el umbral
espermático.
En la cima de la montaña
la nieve no funde
S.Twski
Genbaku no zu
al chocar contra
las rocas descuartizan
inocentes los cuerpos
de aquellos asesinados
por las ratas.
Y los huesos restantes
crujen en la pesadumbre
esperando que el hombre
se acalle en el umbral
espermático.
En la cima de la montaña
la nieve no funde
S.Twski
Genbaku no zu
dimanche 17 novembre 2013
Loas
Llego a la cumbre de la pesadumbre
donde el tedio se transforma
en pájaros estampados contra las montañas.
Hoy la tierra y los cielos me sonríen.
S.Twski
René Magritte, La durée poignardée
donde el tedio se transforma
en pájaros estampados contra las montañas.
Hoy la tierra y los cielos me sonríen.
S.Twski
René Magritte, La durée poignardée
Momentos
Roe la sangre de la boca
que el gato del sueño
sonríe por no llorar
escucha el padre
que yace lengua suelta
Rara notar la misma desdicha
que ampliamente en mar ahoga
límpidos gusanos
que devoran
la carne que seré

S. Twski
Joseph Mallord William Turner,
Rain Steam and Speed, The great Westearn Railway
que el gato del sueño
sonríe por no llorar
escucha el padre
que yace lengua suelta
Rara notar la misma desdicha
que ampliamente en mar ahoga
límpidos gusanos
que devoran
la carne que seré
S. Twski
Joseph Mallord William Turner,
Rain Steam and Speed, The great Westearn Railway
La olvidada
Me despierto, desperezo la mente. Cuatro horas de sueño. Desciendo. El cuerpo sigue ahí. Boca abierta, la lengua cuelga.
Salgo, a pasear. El viento azota sádico, mi cara.
Las hojas caen muertas de vicio. Es verdad, se me olvidaba citar;
La roja sangre sobre el pecho del muerto
Burbujea en pétalos de negra paciencia
Y dime, Sada, sobre la hediondez obtusa y
pasajera.
Avanzo, miro y pensaba. Contra el suelo, los pies soportan el peso. Piso la mierda del suelo. Pegado a mi zapato, padre, ¿lo mismo será por no ser más que excrementos en la zuela del zapato?
El ataba los pimientos rojos al filo blanco. Secaban. No me gustaban. Y odiaba el tofu, él. Y los plátanos me los traía. Quiero escribir. Dejádme que lo vea. Sada, dime, déjame que lo vea. Esas manos que el cuello alcanza. Esa espuma blanca que vuela me ahoga.
Aprieta fuerte mis falanges y mátame.
Me obstruye el camino. Las nubes negras me asaetean contrincantes del Japón.
El delirio es la Salvación.
S.Twski
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